Estaba harta. Lo sigo estando.
Tú te lo has buscado. Jugaste a dos bandas.
Yo ahora, paso de todo... gracias a ti. Es decir, no me importa nada. No siento nada.
Me la sudas, tú y tus mentiras.
¿Como voy a ser yo manipuladora si no tuve opción a hablar ni si quiera contigo?
Pero vamos, que ya me da igual, las cosas suceden por algo... siempre pienso en que si pasa algo malo, algo que no me agrade ahora, quizá un día piense que no fue tan malo... podría haber sido peor.
La vida nos da lecciones... aquí está una más para el montón.
Hablé con mi padre sobre un tema... le dije ''En esta vida tienes que tener algo de morro, algo aprovechado... no excesivamente, entonces serías una mala persona. Tienes que tener el equilibrio en tu mente para ser maduro, el equilibrio entre el bien y el mal... si no lo tienes, si tienes uno más que otro, serás un hijo de puta o se reirán en tu cara de ti.'' Mi padre se quedó flipando y me preguntó que cómo sabía yo esto, que qué me había ocurrido... yo prefiero no recordar y vivir lo malo, pasar página es una buena opción y yo me decido por esa. Pero no olvido.
Yo fui demasiado confiada. Pero lo acepto y sigo mi vida.
Si no estás a mi lado, es porque no vales la pena.

No hay comentarios:
Publicar un comentario