lunes, 30 de abril de 2012

Una noche del mes de abril.

Verdaderamente este tormento parece desvanecerse poco a poco, sin rencores. Él decía que no llorásemos el día que no estuviera con nosotras, aunque fuera muy difícil...
Hacía tiempo que buscaba una sensación parecida a la que tuve hace un par de días. Noté que él nos veía. No sé si será fruto de mi imaginación por ver algo más allá, pero yo pienso que fue así, estaba ahí. Estaba viéndonos, estaba en casa con nosotras. Esa noche estuvo con nosotras. 
Normalmente suelo ir a su casa y siento un vacío dentro de ella, como si algo faltara; en esta ocasión, él nos arropaba con su presencia. Yo lo sé.
Estuvimos los cuatro, como siempre.

Cada día que pasa, cada hora, cada minuto y segundo, lo recuerdo. Siempre. Lleno mi cuarto con fotos suyas. No quiero nunca olvidarme de él.
Cada día, también, parece que lo necesito más...

''Tu abuelito y tú, qué guapos salís en esta foto. Este sí que te quiso, te quiso mucho.'' 

No hay comentarios:

Publicar un comentario