¿Libre? Ella se preguntaba constantemente. No somos capaces de ser libres, cuando estamos sujetos a nuestro cerebro, emociones y sentimientos.
Estando en medio de la calle, veía millones de caras irreconocibles -también sería porque estaba llorando- parejas, abuelos, nietos, perroflautas, porreros, pijos, raperos... cantidad de estilos. A ella cada uno le llamaba la atención; le encantaban las prendas, la moda y la forma de vestir de la gente. Era algo curioso.
Seguía caminando hacia su destino pensando en lo desgraciada que era la vida y ella misma. Con sus Rayban a modo de máscara. Le necesitaba de alguna manera. No al que la había dejado sola, sino al que se fue porque la muerte lo quiso así.
Necesitaba un abrazo de ese hombre pero no podía tenerlo. Eso sí que era imposible. Si no era en sueños, no sería capaz de verle.
Amar se le daba bien, el problema llegaba cuando alguien tenía que amarla. Nadie era capaz.
Necesito reflexiones y también, alguien que me haga mejor.
Se daba cuenta de qué quería ser de mayor mientras caminaba. Se estaba dando cuenta de que tenía que cambiar el mundo, porque poco a poco entre todos podría cambiarse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario