Cuando le vi, la decepción, de la que tanto tiempo había estado huyendo, recorrió todos los nervios de mi cuerpo. Aún le quería, aunque esa fuerza que me animaba a ser ''uno'' y no ''dos'' estaban empezando a decaer. Ya no sentía lo mismo. Estaba empezando a cambiar... Para él, no sé si es bueno del todo.
Mañana, por cierto, es el día ''maldito''.
Por un ''diez'' que un día fue algo más que una fecha, aunque ya solo quede mi recuerdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario