lunes, 27 de febrero de 2012

Give me it...

Hola guapa. Sí, me dirijo a ti. 
Quería decirte que si tienes alguna duda sobre lo que expongo en mi blog, dímela, pregúntala sin miedo porque... ¿sabes? me gusta que me vengan con la verdad por delante, por supuesto, como creo a la mayoría de la gente le pasa igual. Pero verás, no le digas a mi mejor amiga si me he dirigido en una entrada a ti por celos o lo que fuere. No iba por ti. 


Claramente, ella iba a decírmelo. Es decir, tú le dices todo a tus amigas ¿no? Te conté algo que yo no quiero que sepa nadie. Y bien digo, ni tú. Pero el caso es que te lo dije porque... no pongamos excusas, qué más da. Si bien creo que me estás entendiendo déjame decirte que te pasaste al abrir esa boquita que te dio el Señor. No era de tu incumbencia. 


Actualmente me parece hasta bien que se lo hayas mencionado de que te lo conté a ti porque así no hay secretos entre los dos. Así pues, bravo por ti. Pero eres un poquito bocazas, tía. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario