Ayer quería dormir la siesta. Pero no pude porque él me dijo que fuera a su casa, que quería verme, quería estar conmigo... yo también quería así que fui a su casa. Y por hacerse el orgulloso le dijo que sí al otro. Bueno, genial.
Estuvimos pasando la tarde a la que yo quería dedicar solo a él, pero no me dejó. Pues hoy pasa exactamente igual, solo que si yo me enfado, se calma y me calmo. Con lo cual hay un consenso...
Como siempre, yo jodida.

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