Tengo un pequeño secreto guardado en mi corazoncito. Mi corazón está estropeado y busco un reparador que lo mime; lo quiera como si fuera suyo; que haga que este vuelva a sonreír, como tanto hacía antes. Porque sí, los corazones sonríen.
Si un corazón está malherido, tu rostro no podrá mentir; quizá si pueda, durante un poco. Pero rápidamente, en su soledad volverá a llorar. Él no llorará junto a personas; no muestra debilidad. Al menos eso quiere, no mostrarla. Cuando alguien quiere tu mal, en cuanto vea que tu corazón está maldito, irá a rematarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario