Cada vez, esa capa de sentimientos se hacía más gruesa hasta convertirse en algo casi indestructible que no dejaba ver más allá de ella. Nadie era capaz de destruirla y entre distancia y distancia, se hizo un camino muy largo, a la vez corto, imposible de nombrar.
Lo único que sé es que mis sentimientos siguen ahí y en una tarde, no va a cambiar nada.
Hay algo que noté: Tristeza. Un abrazo que significó una despedida. Nuestras frentes unidas, nuestras narices pegadas, algo parecía buscar un beso, que no fue encontrado. Sentí que algo no estaba seguro del todo pero yo no iba a impedirle lo que se supone que quiere. Es su decisión pero por qué no decirlo... bueno, mejor no decirlo...
T risteza.
E lección.
Q uemar.
Ú nicos.
I nfinito.
É l.
R ápido.
O nce.
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